Un trocito de....

"Quizá tuvieran razón en colocar el amor en los libros... Quizá no podía existir en ningún otro lugar" Willian Faulkner


lunes, 29 de diciembre de 2014

6- Obra pictórica: Reflejos de Chiloé

Nanorrelato: Libremente


¡No soy sólo una barca! No. Con todo lo que he trabajado en mi vida no me había parado a ver, a sentir, lo que realmente era. Sí, ahora que estoy aquí… sola, me he dado cuenta de mi verdadera naturaleza: soy una libélula…y voy a volar libremente para siempre.
Autor: Mauro Anselmo Olivos Castillo
Obra: Aprendiendo a volar
País: Chile
Categoría: Pintura
Soporte: Lienzo
Técnica: Óleo
Temática: Marina
Medidas: 40 x 30 cm
En Artelista desde: 13 de Mayo de 2014
Etiquetas: reflejo, volar, chiloe, bote
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viernes, 19 de diciembre de 2014

5- Obra pictórica: Reflejos de Chiloé

Nanorrelato: Mi reflejo


¿Dónde estás?  Estabas… por aquí. Sí, mi reflejo andaba cerca…o no. A lo mejor estaba allí, en la tierra seca. O, quizás, se lo han llevado a otro sitio. ¡Pero…sin reflejo no puedo vivir mucho tiempo ya que no sería yo! Tendrás que soportar  mi sombra un poco más, amigo mío, hasta que lo encuentre. Y cuando eso ocurra, volveremos a ser,  a ser de verdad. Tú y yo.
Autor: Mauro Anselmo Olivos Castillo
Obra: Sed de cielo
País: Chile
Categoría: Pintura
Soporte: Lienzo
Técnica: Óleo
Temática: Figura
Medidas: 50 x 40 cm
En Artelista desde: 29 de Mayo de 2014
Etiquetas: reflejo, perro chiloe, sed
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jueves, 18 de diciembre de 2014

Nanorrelato nº 284. Ya está.

Y por fin se dio cuenta de su verdadera naturaleza: no era de este mundo. De ahí partía, hasta ahora claro, la desazón, la infelicidad permanente. <<Posiblemente impacté en la Tierra dentro de algún platillo invisible y la amnesia (síntoma coincidente por lo visto entre especies tan alejadas) ha sido la causante de todo este embrollo, o a lo mejor como el protagonista de la película K-PAX, vine dentro de un rayo de luz y debido a la alta velocidad del viaje pues como para acordarse de nada >> Y lo vio todo claro. Y se imaginó, esbozando una sonrisa, que las antenas verdes estaban dentro de su cráneo  escondidas, y que mejor así, aunque podría sacarlas en carnaval concomitantemente a una nariz roja y unas gafas con ojos saltones que compraría en éste ya NO su planeta. <<Pero…ahora…. ¿cómo me voy? Porque yo de prestado, ni loco. Ni extraterrestre loco, quería decir>>….Ssssh, ahora que no me oye: puede ser La Navidad. Ya está. Se acabó. Tampoco es para tanto. 

martes, 16 de diciembre de 2014

4-Obra pictórica: Reflejos de Chiloé

Nanorrelato. Guarde el secreto


¡Jamás abrirán esta ventana! Nunca permitiré que ventilen su imagen. He atrancado fuertemente la manija y oxidado aposta las bisagras además de humedecer la madera para que se hinche sin remedio. No, no consentiré que se vaya. Su reflejo permanecerá eterno. Soy su fiel carpintero. Eso sí: guarde el secreto, no diga nada, no sea que me vaya a costar el trabajo.
Autor: Mauro Anselmo Olivos Castillo
Obra: Perspectiva patrimonial 1 (Iglesia de Nercón)
País: Chile
Categoría: Pintura
Soporte: Lienzo
Técnica: Óleo
Temática: Paisaje
Medidas: 40 x 60 cm
En Artelista desde: 19 de Octubre de 2014
Etiquetas: iglesias, chiloe, patrimonio
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sábado, 13 de diciembre de 2014

3- Obra pictórica: Reflejos de Chiloé

Nanorrelato: El espejo


Antaño, cuando  iban y venían barcas, el cielo y el agua eran muy diferentes: mirábamos arriba cuando llegaban, dándole las gracias, y abajo cuando se iban, implorándola que las tratase bien. Ahora… cielo y agua se confunden, ya que no hay nada que rogar.
Autor: Mauro Anselmo Olivos Castillo
Obra: Hulinco Huilinco
País: Chile
Categoría: Pintura
Soporte: Lienzo
Técnica: Óleo
Temática: Paisaje
Medidas: 30 x 20 cm
En Artelista desde: 29 de Mayo de 2014
Etiquetas: reflejo, chiloe, huillinco, muelle
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jueves, 11 de diciembre de 2014

2- Obra pictórica:Reflejos de Chiloé

Nanorrelato: Mirad

No soy sólo un efímero reflejo: no me miréis con pena, pues. Soy todo aquello que traje y llevé. Dentro de estas trémulas luces están: amantes encontrados, cartas deseadas que por fin llegaron, comida imprescindible que dio la vida a seres maravillosos, medicinas que curaron a personas muy importantes para otras personas y…. Sí, yo lo hice. Mi reflejo os lo puede confirmar: mirad, mirad bien en él.
Obra: Abstracción de una lancha
Autor: Mauro Anselmo Olivos Castillo
País: Chile
Categoría: Pintura
Soporte: Lienzo
Técnica: Óleo
Temática: Marina
Medidas: 30 x 20 cm
En Artelista desde: 13 de Mayo de 2014
Etiquetas: lancha, sur, reflejo, patagonia, chiloe
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martes, 9 de diciembre de 2014

1-Obra pictórica: Reflejos de Chiloé

Nanorrelato: Más
Me mantendré en pie. Sí. Yo no soy menos. ¡Qué va! Soy “más” .Más guapa, más fuerte. Sí, mucho más fuerte. No, no te rías de mi ropa, mis tejuelas de Alerce me han protegido del mal tiempo desde…siempre. Ya me contarás tú, dentro de un tiempo no muy largo, dónde estarás. No hay ni un solo ápice de amor en tu interior. No vas a durar mucho, monstruo desalmado. Yo sí. Yo soy una casa chilota. En cambio tú no tienes nombre. Sólo existes por el dinero y la avaricia, que pronto te abandonarán en cuanto haya otro coloso como tú en cualquier parte del Mundo. Por eso mismo yo…resistiré. Tú: NO.


  • Obra: Perspectiva patrimonial 4 (Reflejo del Mall de Castro)
  • País: Chile
  • Categoría: Pintura
  • Soporte: Lienzo
  • Técnica: Óleo
  • Temática: Paisaje
  • Medidas: 40 x 60 cm
  • En Artelista desde: 
  • Etiquetas: patrimonio arquitectónicotejuelasmall de Castrochiloe
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martes, 2 de diciembre de 2014

Nanorrelato nº 283. El otro Lancelot, el artista.

Y como cuentan que ocurrió, un día nuestro protagonista salió en busca de la verdad, como dicen que hicieron en su día los caballeros de la que dicen que hubo mesa redonda ( que la cuadrada sí que existió). Pero no encontró nada; bueno, vio muchas cosas pero no lo que buscaba. Y una noche, su maldito subconsciente le regaño fuertemente por el fracaso obtenido. <<Deberías no volver a fiarte de lo que dicen que existe y no de lo que existe realmente….para ti. ¡Que hay mucho subconsciente malvado por ahí suelto! >> Y por ello, habiendo aprendido la lección, colgó su armadura con objeto de dejar de buscar esa verdad que dicen que existe…pero otra noche, de improviso, su subconsciente le volvió a regañar  <<No te pases de huraño y sal ahí fuera de nuevo>> Si es que no hay quien entienda a los putos subconscientes (nota y palabrota del autor al leer el relatillo)

jueves, 27 de noviembre de 2014

Nanorrelato nº 282. No sé querer

No sé querer. No tengo ni la más remota idea. Cuando me enamoro, es tal la intensidad que pongo en ello, que dicho maremoto acaba por destruir la pareja. ¡Qué daño me ha hecho leer tanta poesía! Debería de guardar algo, algo de energía quizá. Me desespero porque sufro innecesariamente sabiendo de antemano la solución, que es lo gordo del tema. Prometo una y otra vez que voy a ser más conservadora, que voy a pensar un poco en mí y, sobre todo, en esa relación estable que tanto añoro…pero nada, siempre meto la pata… la pata frontal, para ser más exacta. Si es que soy una mantis religiosa sin solución. ¡Otro que me como! …y mis ojos compuestos llenos de lágrimas ¡Qué desesperación! 

martes, 25 de noviembre de 2014

Nanorrelato nº 281. Apolo XI-bis

Era muy consciente de la hazaña realizada. Pero no estaba orgulloso, ni pletórico, no: sólo aturdido, como cegado por una luz muy poderosa. Había comenzado a sonreír, a comer mirando al plato viéndolo, a leer….,a recordar sin miedo, vamos. Atrás quedaban las pastillas multicolores, las lágrimas excesivamente saladas, las babas espesas, la losa de granito que todas las mañanas se le subía encima justo cuando decidía levantarse de la cama, la vergüenza de las marcas en las muñecas. Sí, atrás quedaba todo. “Un gran paso para un hombre y un… grandísimo paso para la humanidad”.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Nanorrelato nº 280.Distancia interestelar

Y como buen astrofísico buscaba y buscaba la mayor distancia interestelar. Cada mañana, muy temprano, llegaba a su amado telescopio para observar “un poco más allá”. Nunca quedaba conforme. No con lo que encontraba, sino con el espacio. Era un reto para él el hallar la distancia imposible, la más grande, aquella que después sólo estuviese la nada. Hasta que (vaya usted a saber por qué vulgar razón)  su pareja fracasó. Y ahí estaba, sí, delante de sus ojos, en su propia cama: la nada se encuentra justo después de la distancia que existe entre dos cuerpos que ya no deben dormir juntos « ¡Soy el mejor… astrofísico!»

jueves, 20 de noviembre de 2014

Nanorrelato nº 279.Asbjorn III. El vikingo (de la lira) de Blade Runner

—  ¿Escuchaste algo que resaltar cuando fuiste al futuro, Asbjorn?
— Pues oí a alguien, detrás de una ventana, decir algo muy pero que muy profundo. Hablaba de la vida y la muerte…
— ¿Un vikingo?
— No lo sé. No me interrumpas. Decía algo así...aquí lo apunté: “Yo... he visto     cosas que vosotros no creeríais: Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán... en el tiempo... como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir"
— ¿Era rubio y fuerte?
—  Sí.
—  Un vikingo, clarísimo. ¡Chicoooos: Los vikingos somos los dueños de la Tierra en el futuro! (gritó el capitán desde la proa del barco contestado al unísono por el bramido de la tripulación al completo)
<< ¡Por Odín, que cruz tengo con ellos!>>

martes, 11 de noviembre de 2014

Nanorrelato nº 278. Asbjorn II. La carcajada

O sea, que me dejan en tierra vamos (exclamó Asbjorn, mentalmente). ¡Será posible! Después de tantos años acompañándolos en sus ataques, convirtiendo en arte sus hazañas…injustificables, que es lo que tiene el arte, que es mágico y puede transfigurar en bueno lo malo y hacerlo inmortal, claro está. Además, ejerciendo de terapeuta de todos, porque muy chulitos en público alardeando de ser un vikingo feroz. Pero en privado, muchos hombretones he visto desmoronarse por esa lucha interior que aparece después del combate. ¿Y quién estaba ahí, siempre?: Asbjorn. Y con mi lira y mis poemas, calmé y humanicé a  todos los monstruos que se les aparecían en el duermevela.
 Y me van a  dejar aquí, en el poblado... ¿Por qué? Porque soy viejo. ¡Increíble!
<<Asbjorn, tienes que entenderlo: no podemos parar cada medio reloj de arena a que orines, porque tengas la próstata grande. Que para un vikingo el factor sorpresa es fundamental>>
<<Pues recordad lo que os digo: Sin arte en el barco, vuestros días y vuestra...perdón, nuestra cultura, está perdida. Que las espadas no son nada sin la música y la poesía >>
<< ¡Jajajajajajajajajaja!  (fuerte carcajada)>>

viernes, 7 de noviembre de 2014

Nanorrelato nº 277. Asbjorn

Corría el año 1014 en una pequeña aldea vikinga. Sus componentes masculinos, cuando lo consideraban, montaban en su flamante barco e iban a saquear pueblos lejanos. Nuestro protagonista, Asbjorn, era un vikingo de pura cepa, sólo que la espada la llevaba de adorno. Su arma real era la lira, y durante el viaje de ida y el de vuelta, animaba a sus compañeros en su ardua tarea. Pero realmente Asbjorn estaba un poco harto de su cometido ya que tenía la sensación de que era algo parecido al hilo musical, que hace más liviano el trabajo pero que nadie le da importancia. Y Asbjorn tocaba y recitaba a lo más importante de su vida: el amor y el desamor. Claro, el siempre bajaba el último en los ataques (así se lo había ordenado el capitán)  y cuando llegaba a la saqueada aldea con su lira, en las mujeres y hombres a los que acababan de robar todo sus colegas, no despertaban mucho interés sus rimas amorosas. Así que a la vuelta de uno de los viajes, le contó al hechicero su problema, y éste, que era un mago acojonante, le proporcionó una pócima para que se adelantara mil años exactamente y viera si en esa época futura su arte tendría mayor consideración <<Algún día estos bárbaros dejarán de saquear. Mira a ver si eso es cierto. Yo creo que te irá bien. De hecho te doy un segundo frasco de poción por si decides quedarte allí para siempre>> Y allí fue Asbjorn, al 2014. << ¿Ya estás aquí? Cuéntame, ¿cómo es el futuro? >> Y nuestro vikingo poeta le relató que le habían llamado perroflauta, que: ¡cómo no sabía nada de bolsa! , también le habían dicho nini y que un niño, cuando decidió volverse a su época y tiró la pócima de la permanencia a un río, le dijo que era un sinvergüenza porque eso se deja en el contenedor de orgánicos. <<Malos tiempos…siempre, para los vikingos poetas>>

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Nanorrelato nº 276. Cuando erais...

Ya sé que os tengo que aguantar, que el mundo es redondo pero…achatado por los polos. Ya. Ya lo sé. Y lo hago, como otra mucha gente, como la mayoría de las personas, como todo el planeta. Y lo hacemos, corrijo pues. Pero…aunque parezca extraño, las arcadas que todavía no puedo retener son las que nacen cuando oigo vuestros nombres de pila, ese vestigio que aún os queda de cuando erais personas abrigadas por una bata blanca o un mono azul o una toga negra o un uniforme verde o unos manguitos marrones, o…, sustituidos ahora por una purulenta librea que nos indica, a todos, que ya formáis parte del servicio, del servicio al mal.

jueves, 30 de octubre de 2014

Nanorrelato nº 275. Desesperada

Érase un hombre desesperado que, desesperadamente, quería dejar su estado. Lo intentaba un día y otro, desde siempre, bueno, hasta donde la desesperación le permitía recordar. Un buen día, por una casualidad de estas que la vida te oferta como sin darle importancia, se miró en un espejo concreto. Fue una imagen fugaz, tan rápida que no le dio tiempo al espejo prácticamente a devolver lo que le entregaba. Y se vio. Y vio su desesperación…en forma de mujer. Y se tranquilizó para siempre. Érase una mujer desesperadamente tranquila que…. 

lunes, 27 de octubre de 2014

Nanorrelato nº 274. Ten paciencia

El chirrido desgarrador del somier la despertó injustamente, ya que lo primero que sintió fue el hedor de la soledad. Sabía, más o menos, los días que llevaba postrada en aquella prototumba, numeral sin importancia en medio del desmayo, de la somnolencia. El color negro de la orina contrastaba con el blanco de la memoria: empezaba a dejar de recordar <<NO, no debo morir, no me lo puedo permitir>> le gritó su abnegación en primera persona, para hacer más fuerte el mensaje. Y… entre todos: lo consiguieron. Y entregó en forma de plasma toda su vida, todas sus creencias y dudas. Todo. Bien hecho. Como dice el famoso poema de Whitman: ¡Oh, Capitán! ¡Mi Capitán!


A la Hermana Paciencia

viernes, 24 de octubre de 2014

Nanorrelato nº 273. Muy moderno

            Érase un hombre antiguo que se enamoró de una mujer moderna. Así que, a nuestro protagonista, no le quedó más remedio que hacerse una cuenta en Twitter, un perfil en Facebook  y, por supuesto, conectarse al todopoderoso WhatsApp. Llevaba apuntado en una libreta, que escondía de su amada por ser un signo claro de obsolescencia, qué tenía que decir y por donde, ya que confundía constantemente los distintos canales de comunicación y, datos privados, secretos entre enamorados, eran volcados a la pública red, con la consiguiente regañina de ella. Pero a pesar de la disciplina impuesta por los apuntes del cuaderno, cada cierto tiempo volvía a cometer errores de privacidad, aumentando el mal rollo entre ellos. Hasta que un día, su moderna amante, sospechando que algo raro ocurría, buscó y le encontró el cuaderno que, de inmediato, lo tiró a la basura. Y, curiosamente, desde aquel momento, nuestro vetusto enamorado, no volvió a cometer ningún error.
            Érase una mujer moderna que estaba locamente enamorada de un hombre modernísimo…., para siempre. Colorín, colorado (# FF0000, en moderno).

miércoles, 15 de octubre de 2014

Nanorrelato nº 272. La puerta

Érase una época lejana, muy lejana en la que una mujer fue elegida para hacer el trabajo de un hombre, excepcional en el tiempo al que me estoy refiriendo. Y se puso al frente de todo y mandó y mandó hasta que la puerta se cayó. Y los hombres se dieron cuenta de que había mujeres que lo hacían igual o mejor que ellos. Bueno, digamos igual…salvo aquella mujer que lo hizo mejor, eso sí. Y lo dejó todo escrito para que en venideras ocasiones diese igual el género del jefe, y sólo se ocupasen de soplar y derribar “la puerta”. Ya he dicho que era excepcional… aquella mujer.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Nanorrelato nº 271. A lo mejor

A lo mejor, te diste cuenta de que el país de “Nunca Jamás” era demasiado pequeño para albergar a todos los niños desamparados del mundo; o a lo mejor, sólo tú sabías lo que era ser indigente en Nueva York; o a lo mejor, aquellos alumnos a los que tanto te costó enseñarles lo que realmente significaba carpe diem se pudrieron de becarios en empresas gigantescas; o a lo mejor, nunca dejaste de oír los gritos desesperados de los soldados en la guerra de Vietnam; o a lo mejor, no soportaste ver como Robert de Niro volvía a entrar en coma. Por lo que sea: descansa en paz.

A Robin Williams

miércoles, 7 de mayo de 2014

Nanorrelato nº 270. Sin interés

Subió y bajó las más altas cordilleras existenciales. Buceó hasta tocar fondo en la mayoría de las fosas abisales que la vida le fue presentando amablemente, para luego subir a la luminosa superficie. Comió los mejores manjares y vomitó los alimentos más execrables que esa misma vida (que he nombrado un poco más arriba) le iba sirviendo, a su ritmo, en su plato. Y llegó el final…ese momento. Y en pleno clímax, no quiso recordar ni destacar nada. No. No le interesó: ni lo bueno, ni lo malo.

De nuevo, a Bukowski.

miércoles, 30 de abril de 2014

Nanorrelato nº 269. Halitosis

Empezó a desear no escribir más, ya que de su bolígrafo sólo salían cosas muy feas. Lo intentaba una y otra vez, pero como si de una persistente halitosis se tratase, que por más que se lava uno los dientes no consigue eliminar el fetor indeseable, sólo palabras horribles, malolientes, muy dañinas, eran vertidas hacia el papel. Así que…se quedó inmóvil. Sí: inmóvil. ¿Y… para qué? (preguntaría cualquiera) Pues para dejar de escribir…cosas feas (creo, aunque tampoco estoy seguro porque no me lo ha dicho). No, perdón, también comenzó a beber. ¿Qué…para qué? Pues supongo que para lo mismo: para dejar de escribir cosas feas. Y allí le tenéis, parado y ebrio. Pero volverá a escribir...cosas feas. Seguro. Es escritor, no le queda otra.

A Bukowski.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Nanorrelato nº 268. Esa

Y millones de luciérnagas aparecieron de pronto, y la oscuridad dejó de inmediato su papel protagonista, para desaparecer. Y todo empezó a tener sentido, aunque ya era tarde. Y el cansancio, ante todas esos millones de bombillitas, desapareció. Y llegó la tranquilidad, “esa” que tanto había anhelado y que… sólo así,  se puede obtener. ¡Qué mala suerte! Y… ¡Suerte!



A la memoria de Aaron Swartz

sábado, 18 de enero de 2014

Nanorrelato nº 267. Seppuku



La prenda de la vergüenza, bien forrada de culpabilidad, le estaba  muy grande. Llevaba ya algún tiempo incómodo con una talla que no era la suya, que no era soportable. No estaba muy seguro si es que él había adelgazado en extremo o que dicha ropa se había dado de sí. El caso, pensó, es que ya es tarde para explicaciones… y comenzó a descoserla con el afilado cuchillo.